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Cada vez más trabajadores buscan un segundo empleo para llegar a fin de mes

Un informe del Centro de Estudios DEMOS advierte que el 29,6% de la población económicamente activa está bajo algún tipo de presión laboral. En Santa Fe, el empleo muestra señales de estabilización, pero los salarios registrados todavía no recuperaron el poder adquisitivo perdido.

08 de septiembre de 2026


Tener un empleo ya no garantiza llegar a fin de mes. La pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de incrementar los ingresos están llevando a una parte importante de los trabajadores argentinos a buscar más horas de trabajo, cambiar de empleo o conseguir una segunda ocupación.

Así lo refleja el último Monitor del Mercado Laboral, elaborado por el Centro de Estudios DEMOS a partir de datos oficiales del Indec y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

El estudio muestra que durante el primer trimestre de 2026 el 29,6% de la población económicamente activa estuvo sometida a algún tipo de presión sobre el mercado laboral.

El dato permite mirar más allá de la tasa tradicional de desocupación: el problema no afecta solamente a quienes no consiguen trabajo, sino también a quienes ya tienen un empleo pero necesitan trabajar más para mejorar sus ingresos.

Casi el 30% necesita conseguir trabajo o trabajar más

Dentro de ese 29,6%, el 7,8% corresponde a personas desocupadas que buscan empleo.

Otro 15,8% está ocupado, pero busca activamente trabajar más horas o cambiar de empleo, mientras que un 5,9% tiene trabajo y está disponible para sumar horas, aunque no se encuentra realizando una búsqueda activa.

En otras palabras, una parte considerable de quienes tienen empleo no considera suficiente su actual inserción laboral.

“La presión sobre el mercado laboral no se limita a quienes no tienen empleo: también alcanza a una proporción significativa de quienes ya están ocupados, pero buscan aumentar sus ingresos, sus horas trabajadas o modificar su inserción laboral”, explicó la economista Florencia Camusso, autora del informe e integrante de DEMOS.

Qué está pasando en Santa Fe

La situación presenta características particulares en la provincia. Según el informe, Santa Fe dejó atrás el período de mayor destrucción de puestos de trabajo, pero todavía no ingresó en una etapa de recuperación expansiva del empleo.

El mercado laboral muestra cierta estabilización, aunque persisten dificultades para incorporar a las personas que buscan trabajo.

A esto se suma una reducción de la base empresarial y una mayor heterogeneidad en las formas de contratación e inserción laboral.

Los datos de los principales aglomerados urbanos muestran un deterioro respecto del último trimestre de 2025.

En el Gran Santa Fe, la tasa de empleo cayó 2,4 puntos porcentuales, mientras que la desocupación aumentó 1,7 puntos. Al mismo tiempo, la tasa de actividad retrocedió 1,7 puntos.

En el Gran Rosario, la tasa de empleo disminuyó 1,5 puntos y la desocupación también aumentó 1,7 puntos. La actividad cayó 0,6 puntos.

Los salarios mejoran, pero todavía no recuperan lo perdido

El otro gran problema es el poder adquisitivo.

Según DEMOS, los salarios reales comenzaron a mostrar una recuperación, pero todavía permanecen por debajo de los niveles previos al deterioro registrado durante los últimos dos años y medio.

En mayo de 2026, el Índice de Salarios del Indec registró una suba interanual del 35,9%, frente a una inflación del 33,2%. En términos generales, esto representó una mejora real cercana al 2%.

Sin embargo, detrás del promedio aparecen fuertes diferencias.

El dato más llamativo es que la recuperación no está siendo impulsada por los trabajadores formales.

Los salarios del sector privado no registrado aumentaron 66,3% nominal en un año, lo que representó una mejora real del 24,8%, aunque se trata de trabajadores que parten de niveles salariales considerablemente más bajos.

En cambio, los salarios del sector privado registrado perdieron 2,9% en términos reales, mientras que los ingresos de los trabajadores del sector público retrocedieron 4,4% frente a la inflación.

Trabajar más para intentar llegar a fin de mes

El informe muestra así una realidad laboral que no puede explicarse solamente observando cuántas personas están desocupadas.

Mientras algunos trabajadores buscan directamente un nuevo empleo, otros intentan sumar horas, conseguir una segunda ocupación o cambiar de trabajo para obtener mejores ingresos.

Y aunque los indicadores salariales agregados comenzaron a mostrar cierta recuperación, el poder adquisitivo todavía no recompuso lo perdido y los trabajadores registrados continúan mostrando retrocesos en términos reales.

El resultado es un mercado laboral en el que el desafío ya no pasa únicamente por tener o no tener trabajo, sino también por determinar si ese trabajo genera ingresos suficientes para sostener los gastos cotidianos.